martes, 19 de mayo de 2020

Dólar: el comodín de la dominación


La economía como ciencia social, supone el conocimiento cuantificable y verificable de la administración de los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas, al menos eso dice la teoría. Pero desde hace algunas décadas la economía ha sido sustraída de su universo y se le ha supeditado a factores e intereses extra económicos, dando como resultado que lo que en principio fue una herramienta emancipadora del ser humano en la búsqueda de la "satisfacción de necesidades" básicas para la vida, se ha transformado en un arma para la dominación de sociedades a los dictámenes de los centros de poder del sistema capitalista.

El planeta ha sido testigo de la evolución y reproducción metabólica del capital. Un sistema que sustenta su infraestructura económica en la explotación, debe poseer una "ciencia" que lo justifique, esto sería como para "cuidar las apariencias".

Comencemos por la “prima donna” de las mercancías en el capitalismo: el dinero. Específicamente el dólar. Posterior a la Segunda Guerra mundial se firman los acuerdos de Bretón Woods (EEUU) para reglamentar el funcionamiento de la economía mundial. En lo referente al sistema monetario se estableció que el dólar iba a ser la moneda de referencia para las restantes divisas, mientras que cada onza de oro se fijaba en un valor de 35 dólares. De este modo, los Bancos Centrales podían cambiar oro por dólares y viceversa a través de la Reserva Federal, pero en 1971 el inefable Richard Nixon, en su condición de President of the USA decide que es momento de abandonar tal prebenda debido a la gran cantidad de USDollars que inundaron el sistema económico mundial y que vaciaron las reservas de oro debido al proceso especulativo.

Esto quería decir que el dólar dejaba de estar respaldado por una condición material y su valor quedaba sujeto a la "autoridad del emisor", es decir la Reserva Federal, aquí la a "autoridad" no responde a ningún criterio moral o ético como desde la antigüedad presuponía el concepto de "auctoritas". Esta concepción se basa en el poder político militar y está sujeto a condicionantes de grupos de interés internos en los EEUU. No por ello cuando la autoridad tradicional estadounidense se ve afectada deja de tener impacto en el sistema económico global. Recordemos la épica historia entre Bill Clinton y Mónica Lewinsky y su impresionante proyección en los índices bursátiles mundiales.


Debido a esta "autoridad" la clásica división teórica de dinero orgánico/inorgánico solo aplica a naciones económicamente dominadas (según la moralidad especifica de la Reserva Federal), es por ello que fue particularmente difícil la emisión de millones de dólares (inorgánicos) para reflotar los paraísos fiscales evitando su banca rota durante la crisis capitalista del 2008.

En el caso específico de Venezuela, observemos la inflación convertida por arte de magia en hiperinflación. ¿Obedece este comportamiento a factores exclusivamente económicos? ¿Se comporta nuestra economía como para influir en los precios de las mercancías de tal manera? ¿Refleja el precio del dólar nuestra realidad económica? A estas interrogantes la respuesta es un rotundo y real no. Todos estos fenómenos son inducidos por factores extra económicos que obedecen a una (in)moralidad política como la que encubrió la felonía Clintoniana. Se le aplica a Venezuela estos "shocks económicos" para quebrarla políticamente y han echado mano de la economía para tal fin. No es que antes no lo hayan hecho en el pasado en otros lugares, no. La cuestión es el nivel de descaro del presente y la utilización de elementos económicos para tal inocuo fin.  

lunes, 20 de abril de 2020

Canibalismo político


“Tenemos que profundizar en la batalla ideológica contra el capitalismo destructivo. Sólo el socialismo salvará a este planeta, sólo el socialismo salvará a la especie humana” Hugo Chávez.

Michael Wolff, en su libro Fire and Fury: Inside the Trump White House, definía a Trump como «un presidente emocionalmente errático».

En su libro, Wolff cuestiona la estabilidad mental de Trump y lo define como un mandatario aberrante, no solo desconectado de las tareas de gobierno, sino casi analfabeto. Reúne devastadoras valoraciones oficiales de supuestos aliados de un presidente infantil.

Con la suspensión de financiamiento de Trump a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el magnate de la Casa Blanca pretende distraer su propio fracaso para hacer frente a la epidemia de coronavirus: tras negar el peligro desde febrero hasta mediados de marzo, Trump estaría ahora buscando culpar nuevamente a China. “Este no es un paso lógico del presidente. Es un acto de autodestrucción", dijo a DW el ex primer ministro británico Gordon Brown.

El mismo Bill Gates, uno de los mayores donantes privados de la OMS expresó que "dejar de financiar a la OMS durante una crisis de salud mundial es tan peligroso como parece. Si ese trabajo se detiene, ninguna otra organización puede reemplazarlos. El mundo necesita a la OMS más que nunca"

En enero de este año, cuando ya China alertaba al mundo la necesidad de la cuarentena, personajes como Boris Johnson, Bolsonaro y el mismo Trump se burlaban del virus, priorizaron su canibalismo económico por encima de la salud de sus pueblos.

Ninguna de estas acciones son aisladas. Hasta parte de la élite mundial se ha visto arropada por lo que parece ser una nueva era del capitalismo salvaje.

Citando a Toni Negri y Michael Hardt, si las masas no se organizan a contribuir a la recuperación, a la reforma, o más exactamente, a la reinvención de la izquierda definiendo una forma de organización y un proyecto político, si los movimientos de izquierda no redireccionan estas acciones salvajistas e inhumanas en medio de pandemias, pudiera levantarse un nuevo orden mundial sobre los cimientos de las fases más extremistas del capitalismo en la historia de la humidad. Las tesis neoliberales quedarían en pañales delante de lo que vendría.

El todos contra todos: Cuando se le solicita el Fondo Monetario Internacional un crédito en medio de una crisis sanitaria mundial y lo niegan por razones ideológicas, cuando vemos como bloquean barcos que enviaban ayudas médicas a Cuba y Venezuela para combatir el coronavirus, cuando vemos al Presidente de un país robar insumos médicos, incluso a sus principales aliados como Canadá y ordenando a empresas no exportar mascarillas a países del mundo. Cuando se paga el doble del costo para desviar insumos médicos que tenían como destino países gravemente afectados por el coronavirus, tenemos en nuestras puertas los más vivos ejemplos de canibalismo político. 
El capital y el egoísmo por encima de la humanidad, la política por encima de la vida y no la política para preservarla.

Si no hacemos algo por la humanidad en estos momentos, estaremos presenciando en los próximos 100 años la extinción de la misma.

sábado, 4 de abril de 2020

El Patrón del mal.


Dice Trump que va a combatir el narcotráfico, pero se le olvidó decir que Estados Unidos es el mayor consumidor de droga en el mundo. Dice Trump que va a combatir los carteles de droga, pero se le olvidó mencionar a Colombia, el mayor productor de droga del mundo.

La ONU en su informe señala que Colombia produce cerca de 70% de la cocaína mundial, pero si son amigos de Trump debe ser mentira. Según Trump, Venezuela está gobernada por un “narcoestado”, se le olvidó mencionar que luego de romper los acuerdos con la DEA, Venezuela capturó a 102 jefes del narcotráfico en territorio venezolano, 21 de ellos fueron entregados a la justicia estadounidense y la incautación de un aproximado de 55,7 toneladas de droga al año.

Venezuela, según Trump, es un “narcoestado”, a pesar de haber tenido el reconocimiento de la ONU por sexta ocasión consecutiva como la nación con mayor recolección de drogas ilícitas en el mundo. No lo es Colombia, donde el paramilitarismo y la droga financian la política y viceversa. Se le olvidó mencionar a Trump en su “lucha contra el narcotráfico”, que su cachorro Iván Duque se abraza al Ñeñe.
Cuando Trump en su pose de soberbia dice que va a combatir el narcotráfico en Venezuela, se le olvidó mostrar las fotos de Guaidó con Los Rastrojos.

El imperio norteamericano persigue de manera vil y obsesiva a tres hombres piezas fundamentales del Gobierno del Comandante Chávez. Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Tareck El Aissami representan la lucha contra el narcoparamilitarismo, la denuncia ante el mundo del asedio estadounidense a los pueblos soberanos, representan a un pueblo que siempre se ha mantenido en pie ante las amenazas externas, siempre han estado a la vanguardia de las grandes victorias de la Revolución, primero junto al Comandante Chávez y ahora, liderándolas ellos mismos.

¿Por qué Estados Unidos, con todo su poder, no busca capturar a los carteles de droga que inyectan miles y millones en sus bancos, siendo estos la mayor lavadora de dinero sucio en el mundo? ¿Por qué afincarse contra quienes han combatido el narcotráfico y la corrupción precisamente?

Venezuela, al hacer lo irreparablemente correcto, tocó los intereses y negocios de los carteles y empresarios más poderosos del mundo.

Los magnates y narcotraficantes hoy dicen que van a combatir el narcotráfico, para eso, van a perseguir a quienes son modelo de lucha antidroga en el mundo.

Diría Galeano “el mundo al revés”.



viernes, 13 de marzo de 2020

Coronavirus: arma financiera


¿Qué estaba sucediendo antes de la pandemia Covid-19? Estados Unidos estaba perdiendo la guerra comercial con China, según el Observatorio Económico Latinoamericano (Obela).

A partir de la balanza comercial estadounidense con China, pudo saberse que la iniciativa de Donald Trump, para gravar la importación de productos chinos ha aumentado su déficit comercial con el gigante asiático, según las cifras del año 2018. El crecimiento del Producto Interno Bruto de Estados Unidos ya es progresivamente más lento y desde el segundo trimestre de 2018 va en descenso. Su tasa de inversión cayó y no logran controlar su gran déficit comercial.

Ante esta derrota de Estados Unidos, la única estrategia que se pudo plantear el Pentágono es dañar la economía China con una enfermedad, que cada vez se comprueba más que es fabricada.
¿A quién beneficia la caída del precio de los crudos? Se trata de la mayor caída en los mercados petroleros desde la primera Guerra del Golfo, en 1991, registrando un descenso de más del 31 %, hasta 31,2 dólares por barril.

Si bien es cierto que las compañías norteamericanas controlan parte del mercado mundial, no es casualidad que el gran consumidor del mundo, con aproximadamente 20 millones de barriles diarios, es precisamente, Estados Unidos.

A pesar de que Estados Unidos produce aproximadamente 10 millones de barriles diarios a partir del fracking, que según la Agencia Internacional de la Energía, el costo oscila en más de los 50 dólares por barril, sabemos que, para ellos, no es un elemento vinculante que vaya a “afectar” su economía, pues la economía norteamericana, va a seguir apostando a la emisión de dólares inorgánicos, inyectando más deuda al mundo y el petróleo, al manejarse bajo el patrón dólar, termina siendo la materia prima que soporte y financie el déficit de la economía estadounidense. Evidentemente el gran ganador del coronavirus sigue siendo Estados Unidos y en especial, el magnate Donald Trump, que no olvidemos, se encuentra en campaña electoral.

Nouriel Roubini, el economista que predijo la crisis financiera mundial, anunciaba también, una nueva crisis financiera para el 2020, seguida por una recesión global. El especialista da una serie de razones para justificar su proyección. Una de ellas es que para el año 2020 el estímulo fiscal de EEUU se agotará y el crecimiento se reducirá dado que el potencial actual es insostenible y la economía del país se está recalentando. Mientras tanto, la Reserva Federal continuará elevando las tasas de interés al menos el 3,5% para este 2020, subida que seguirán el resto de los bancos centrales, lo que reducirá la liquidez global y ejercerá una presión al alza sobre las tasas de interés.

El verdadero síntoma económico será la caída del consumo a nivel global, afectando directamente a empresas de tecnología y manufactura, en lo que China es vanguardia, al mismo tiempo que al ser uno de los principales importadores de petróleo, China, todavía está luchando contra el brote de coronavirus. Tal es la fuerza de empuje de le economía China para el mundo, que el 39% de la expansión económica del globo en 2019 ha sido gracias a esta potencia emergente, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hay elementos de sobra más para insistir en que el coronavirus es un arma biológica y al mismo tiempo, una fuerte arma financiera.

Estados Unidos, históricamente se ha caracterizado por aplicar políticas de dominación y asfixia a las economías y países emergentes, utilizando el miedo herramienta de control y presión.

Mientras los profesionales de la salud recomiendan lavarse las manos para prevenir el coronavirus, los principales beneficiados del mismo, las estrechan celebrando sus ganancias.

lunes, 2 de marzo de 2020

Coronavirus: ¿Guerra biológica?



¿Quién crea enfermedades y quiénes se benefician de ellas?

Milton William Cooper, un Alto Oficial de la Inteligencia Naval de EEUU, reveló que el VIH/SIDA fue desarrollado en instalaciones biológicas militares de la base de Fort Detrick en 1972 por el Pentágono, como parte del Proyecto MK-NAOMI, siguiendo una orden ejecutiva directa y dando cumplimiento a una Agenda global establecida por el Departamento de Estado, según reseña la página web del PCV.

El Proyecto MKNAOMI se llevó a cabo en Maryland, durante los comienzos de la década de 1970. Tras el desarrollo de estos “microbios”, se buscó comenzar a infectar a diversas poblaciones que la élite mundial consideraba “indeseable”, comenzando por África y continuando por el ámbito hispanoamericano y los homosexuales; en otras palabras, se convirtió en un proyecto racista y heterosexista. Según Cooper, “la población pobre de los EE.UU. fue infectada en 1978 con la vacuna contra la hepatitis B a través de los Centros para el Control de Enfermedades y el Centro de Sangre de Nueva York”.

¿Quiénes más formaron parte de esta conspiración? Las grandes élites mundiales: El Grupo Bilderberg, el Club de Roma, la CIA, entre otros.

En 1932, el Gobierno Federal estuvo activamente involucrado en el infame experimento de Tuskegee, Alabama, donde aproximadamente 600 afro estadounidenses, de origen humilde y en su mayoría analfabetos, fueron “estudiados” para observar la progresión natural de la sífilis. Las personas utilizadas en este experimento no habían dado su consentimiento informado, no habían sido debidamente notificados de su diagnóstico y fueron engañados al decirles que tenían “mala sangre”. Además, fallaron en no proveerle remedio médico (penicilina) a dichos pacientes, incidente que fue inspiración de la película, Miss Evers’ Boys.

Tampoco olvidemos, los escalofriantes experimentos con víctimas guatemaltecas y cuyos documentos salieron a relucir durante la investigación de la profesora Susan M. Reverby en torno al caso Tuskegee. En este caso, el gobierno estadounidense proveyó fondos a infectar a personas con sífilis. Siendo esto, un claro crimen contra la humanidad.

En casos más recientes, en la década de 1960, un miembro de la Harvard Medical School, Henry Beecher, denunció en el New England Journal Medicine, a 22 experimentos en Estados Unidos que violaban la ética de investigación. Tampoco perdamos de vista el estudio de Willowbrook, en que el que se experimentó con hepatitis y pacientes mentales; o el estudio del Jewish Chronic Disease Hospital en Brooklyn, en Nueva York, en que se le insertaron células cancerosas a ancianos con problemas mentales.

Mientras el mundo enfrenta una emergencia global por el brote del Coronavirus, que ya ha dejado más de 1.000 muertos, el mercado farmacéutico sigue llenándose los bolsillos.
El mercado farmacéutico lo dominan las grandes empresas que, a su vez, acaparan el mercado mundial.

La farmacéutica Moderna Inc., envió una vacuna experimental contra el Coronavirus al Gobierno de Estados Unidos. Una hora después de la apertura de la bolsa, las acciones de la farmacéutica subían casi un 14% hasta situarse en los 21,36 dólares por acciones, según EFE.

La compañía francesa Novacyt, en lo que va de año, sus ganancias rozan el 1.000%, sus acciones ya se revalorizan en bolsa un 426,63% con el auge del coronavirus. Otras cinco empresas como la española PharmaMar, la malasia Top Glove Corporation, las compañías chinas Allmed Medical Products y Jafron Biomedical, y la empresa de Shanghái Pin An Healthcare and Tecnology, también se vieron beneficiadas, por la venta de distintos implementos y suministros farmacéuticos.

La implementación de guerras biológicas por parte de Estados Unidos no debe sorprender a nadie. A lo largo de los años han utilizado este recurso como arma de dominación mundial y de enriquecimiento de sus principales aliados. El principal interés de las grandes hegemonías económicas y farmacéuticas es continuar aumentando sus ganancias al costo que sea, muy por encima de la vida humana.

Actualmente China, es el rival económico más fuerte de Estados Unidos. No es casual, la guerra económica declarada por Trump, contra el país asiático. En su afán por frustrar el crecimiento de China a toda costa, ¿podemos pensar que el coronavirus es algo fortuito?

Como dijo el diplomático Eugenio Brogolat: No hay economía que no se constipe cuando la China estornuda.


domingo, 16 de febrero de 2020

Crónica de una Guaidiotada anunciada



Entre los libros más racistas y clasistas que he leído, hay uno en particular que me viene a la cabeza: el “Manual del perfecto idiota latinoamericano”, Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa presentan la historia de América Latina como una larga y solemne idiotez. Con ese panfleto hay algo en que coincido: hay un gran idiota latinoamericano. Si los autores tuvieran la oportunidad de conocer a Juan Guaidó, lo reeditaran.

Desde el SOTU 2020, el magnate no tuvo más remedio que justificar todo lo que ha invertido en el idiota y darle un espaldarazo, método infalible para que señoras del Cafetal, Carlas Angolas y afines elucubraran y redactaran textos del tipo “atentos, ahora sí, al rrrrégimen le quedan pocas horas”, soberana idiotez que ya anticipaba el fracaso del idiota.

El idiota no había salido de la Miami y ya estaba metiendo la pata. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sanciona a la aerolínea venezolana CONVIASA, poniendo en riesgo a más de 2 mil trabajadores y trabajadoras y sus familias. Solo un idiota creería que iba a ser recibido entre júbilo y alegría, cuando sales de tu país a solicitar más sanciones y bloqueo contra el mismo.

El pueblo enardecido, esperó al idiota en Maiquetía para exigirle no más sanciones contra el país, mientras que el idiota abusando de su idiotez, anuncia que vendrán “más sanciones por polémicas que sean”, pareciera que todos y cada uno de los fracasos del idiota se adjudican a la idiotez congénita de su subcontinente.

Así como en el Manual, los autores critican el supuesto “dogmatismo de izquierda” desde otro dogmatismo: el que postula el mercado como el único y mejor regulador de la vida económica y social, cuestión bastante discutible, por cierto, y que los autores no ubican en los ámbitos de la idiotez sino en los del sentido común, el idiota Guaidó después de haber sido rechazado enérgicamente por el pueblo, se va a una plaza y se aplaude el mismo.

Uno ya no sabe cómo reaccionar ante tanta idiotez, lo que sí sabemos es que Guaidó será recordado por su visita en el Despacho Oval, de la misma manera que recordamos a Mónica Lewinsky cuando visitaba a Bill Clinton.

viernes, 31 de enero de 2020

De un producto llamado Juan Guadó


«Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad» Joseph Goebbels

El escritor marxista José Carlos Mariategui en su libro “El artista y la época” decía que la burguesía quiere del artista un arte que corteje y adule su gusto mediocre.

La mayoría de los políticos de oposición, los mismos que con rosario en mano, puño en el pecho y ojos cerrados invocaban el mantra –cese de usurpación, gobierno de tran……, finalizaron el 2019 concluyendo que el producto llamado Juan Guaidó había fracasado y efectivamente así fue.

Llega el 2020 y tal como se anunciaba, el diputado de la Guaira, ni con todo el financiamiento que cuesta, iba a tener el apoyo mayoritario para ser reelecto ni siquiera Presidente de la Asamblea Nacional, por el contrario, hoy sus mismos compañeros de bancada son los que solicitan una investigación en su contra, por los interminables casos de corrupción.

El autoproclamado ahora sin ni siquiera apoyo en la propia oposición y con la popularidad arrastrándole los zapatos, se lanza un comodín con sus padrinos para pedir oxigeno ($$$$) reapareciendo en el Foro de Davos, en Suiza, donde se juntan los grandes sicarios de la economía. Las aves de carroña se llevan al producto para exhibirlo a ver quién lo compra. La élite mundial se junta y habla de problemas de los que no entiende nada, bebiendo demasiado champán, mientras preguntan cuánto piden por ese producto llamado Juan Guaidó.

Las grandes corporaciones mediáticas, encargadas de maquillar al producto durante cualquier actuación, intentan bajo cualquier forma definir “la gira” como exitosa, cuando la realidad es que ni siquiera su titiritero Donald Trump lo quiso recibir, el producto llamado Guaidó no pudo ni dormir en la alfombra del perro que cuida la Casa Blanca.

Los mismos diputados opositores se preguntaban ¿Quién paga estas giras? ¿Qué saldo positivo dejan al país?

Mientras el producto y sus financistas, siguen inyectando dinero a la realidad virtual, en Venezuela hay un pueblo de verdad, de carne y hueso, que trabaja, produce y batalla día a día, hay una Venezuela que sigue su curso, que seguirá cumpliendo con lo que dicta la Constitución y las próximas elecciones parlamentarias.

Cuando Guaidó se vende como un producto, en realidad está ofertando a Venezuela y sus riquezas, está poniendo en venta ante las hienas mundiales, nuestra soberanía, nuestro petróleo, nuestro territorio, nuestra independencia, nuestra dignidad.

Ante esto, tenemos la visión clara del Presidente Nicolás Maduro: “Nosotros somos de verdad, no somos de marketing. No nos intimida nada de lo que haga el imperialismo, la burguesía colombiana o los golpistas venezolanos. estamos decididos a dar nuestras vidas por nuestra Patria”

Sesudos sin Cabezas

El negacionismo puede verse como una técnica propagandística que genera confusión o puede verse como un comportamiento humano. En ambos caso...